La ceremonia del "grito" de independencia de este 2006 pinta para ser toda una pachanga. En realidad es LA gran pachanga de la sociedad mexicana, y ahora, la han secuestrado.
Me parece completamente fuera de lugar que se utilice una de las pocas cosas que unen al país y lo identifican, precisamente para separarlo. Ahora resulta que vamos a tener que elegir con quién damos el grito.
A estas alturas lo que deberíamos hacer todos los mexicanos es simplemente no hacerle caso a ninguno de los dos, hacer que su intento de provocación simplemente termine entre ellos dos. Yo sé que es mucho pedir que no llegara nadie al zócalo y nadie viera el grito por televisión. Es más, yo lo voy a ver. Pero de verdad no es justo que hasta en esta tradición la política tenga que venir a separar y confrontar a los mexicanos.
El lado positivo: es una fecha que finalmente obligará a que se tomen acciones y se retire el plantón de Reforma. Estoy convencida de que regresarán al Zócalo y probablemente los tengamos ahí durante meses o años en una especie de república alternativa que mida unos cuantos metros cuadrados; pero ahí estorbarán menos.
En fin, mi propuesta es que todos gritemos porque queremos a México y queremos que TODOS, volvamos a vivir como amigos y hermanos. No debemos permitir la polarización y hacer que ese grito de dos "presidentes" se convierta en el grito de 100 millones de mexicanos al unísono.
14.9.06
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1 comentario:
Nieveeeeess!! De limón, de fresa, de coco, de vainilla y chocolate!
Bienvenida a estos espacios cibernéticos y a la comunidad Blogger... Un gusto leerte.
Te agregué a Desde el Olimpo, para que más personas te puedan leer.
Un beso
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