4.6.07

It's been a long time...

Así es, hace mucho tiempo que no escribía... sucedieron muchas cosas que me hicieron dejar de escribir y no vale la pena hablar demasiado de ello. Lo importante es que estoy de regreso. Espero poder encontrar la forma de hablar de cosas interesantes y divertidas.

19.10.06

¿Queremos o no queremos progresar?

Vengo regresando de mi tour citadino (en el cual me tropecé en un par de ocasiones con los de la APPO) Me fui muy contenta a comprar mis cortinas que ya habíamos escogido ayer, sólo quedé de llevar las medidas. Llego a Telas Junco, y después de perseguir por media hora a un señor, logré que me atendiera... le dije que quería 5 cortinas, y le enseñé la tela de las primeras...
-uuuuuuy de esta pos no se puede, no le va a alcanzar, sólo tenemos 3.80 mts y no hay en bodega
- mmmta, bueno, pues ni modo, entonces quiero dos de esta verde
- Está bien, ¿cuánto miden sus cortinas? (esto mientras desenrollaba la tela)
- una es de 2.97 por 1.38 y la otra de 2.00 por 1.38 ¿cuánto se tardan en entregármelas?
-10 días hábiles
-¿no hay forma de que estén antes?
-pues puede llamar antes, pero no nos comprometemos a nada.
-bueno, pues ni modo. Ah, también quiero dos cortinas de las mismas medidas de esta tela delgadita como la que tienen en exhibición .
- fíjese que de esa ya no tenemos en blanco, sólo en crema y beige...
- ¡pero quiero blanca!
- pos no hay
Me dedico a pasear por el lugar a ver si encuentro otra tela blanca delgadita que me guste...
-¿que cree? que de la verde, solo alcanza para una cortina.
-¿Sabe qué? Ya no quiero nada, su pinche tienda no sirve para nada...

Me salí. Con destino a La Parisina.... después de toparme con los de la APPO por segunda vez logro llegar... entro y la tienda es un mega horno... le doy una vuelta a la zona de "cortinas" y descubro que no tienen nada, absolutamente nada que me pudiera servir para hacer unas cortinas. Y lo mismo, nadie que se acerque a ayudarme.

Me parece muy triste la calidad de servicio que se tiene todavía en algunos sectores de este país. Entiendo que seguramente las tiendas de telas son un gran negocio a pesar de la pésima atención al cliente. Sin embargo, no dudo que el día que alguien decida abrir una tienda de telas en la que trate a sus empleados con dignidad, les pague una comisión por ventas y por consiguiente ofrezca mejor servicio al cliente, acaparará una buena parte del mercado.

Mientras tanto, seguiremos sufriendo para mandar a hacer unas cortinas.

10.10.06

AICM

Ayer por la tarde fui al aeropuerto a recoger a ciertos viajantes que venían de Madrid por Aeroméxico. Conociendo esta ciudad, decidí salir de la Colonia del Valle una hora con quince minutos antes de que aterrizara el avión. Para mi sorpresa, llegué a mi destino sólo 12 minutos después de haber arrancado mi coche. Con toda calma busqué un lugar para estacionarme, mismo que terminó siendo bastante lejos de la entrada, pero no tenía prisa. Caminé con calma por nuestro cada vez más remodelado aeropuerto y en vista que tendría que esperar, compré una revista y un café y me senté a esperar. A la hora que aterrizaba el avión, ya había yo terminado con mi café y me había aburrido de la revista, así que decidí bajar a la zona de espera a dar una vuelta y observar a la gente. Siempre me ha gustado la dinámica de la gente en el aeropuerto, todo el mundo tiene alguna razón muy clara para estar ahí. Se puede encontrar gente que está cansada de su viaje, otros que están nerviosos por volar, gente aburrida por la espera, otros más ansiosos esperando la llegada de algun ser querido, algunos corriendo porque se les hace tarde, en fin.
Decidí acudir al mostrador de información en el que amablemente me informaron (previa discusión con algunas personas que decidieron no hacer fila) que el avión ya había aterrizado y no debían tardar en salir los pasajeros. Así que me acerqué al área de recepción... ahí acompañada de un sinnúmero de personas con letreros de bienvenida, me dispuse a esperar. Una hora con 15 minutos después, empecé a preocuparme: mis familiares no salían. Regresé al mostrador de información y ahí me informaron, erróneamente, que los pasajeros habían terminado de salir hacía 34 minutos. Empezaron unos minutos de preocupación pensando que no los había visto y probablemente se habían ido en un taxi. Decidí esperarlos un poco más, ya sentada en las mesas del restaurante que se encuentra a un costado de la salida y los alcancé a distinguir a través del cristal que aísla la zona de aduana. Me tranquilicé, pero empezó a molestarme el tiempo que transcurrió entre que su avión aterrizó y el momento en que efectivamente lograron salir: una hora y media en total. Después a pagar el estacionamiento, 132 pesos por algo menos de 3 horas. ¡Menos mal que no tardaron más tiempo en salir!
Afortunadamente, llegaron con bien, pero comprobé que por más remodelación que le hagan a nuestro aeropuerto, nada será suficiente para su eficiente funcionamiento. El que fue el gran proyecto inicial del gobierno foxista, se vio truncado por problemas políticos que parecieran a la vez complejos y realmente simples. Nos quedamos irremediablemente con un aeropuerto insuficiente y mal organizado que a pesar de las ampliaciones y remodelaciones no es suficiente para darle servicio a esta gran urbe que cada día viaja más y demanda mejores servicios.

2.10.06

Tiempo, tiempo, tiempo

No se si a ustedes les pase, pero es impresionante la cantidad de cosas que se pueden hacer cuando se tiene un poco de tiempo libre. Ahora que llevo dos semanas sin trabajar oficialmente, he hecho una infinidad de cosas que tenía atoradas y no había podido concluir. La principal y más importante, es mi tesis, pero también estoy en medio de una mudanza... desde semana santa queríamos cambiarnos de casa y no habíamos podido hacerlo. Finalmente encontramos un buen departamento y ahora estoy empacando, a propósito, no es una tarea fácil.
He hecho miles de trámites bancarios, en mi refrigerador hay frutas y verduras sin echar a perder y que además sí consumimos. Hoy cociné por primera vez en años una sopa que no es de sobrecito, en fin, son muchas cosas que la vida moderna no permite que hagamos.
Todo esto me ha llevado a recordar el viejo papel de la ama de casa, las mujeres hoy en día tenemos completamente menospreciada esta posibilidad. Todas crecimos pensando que ser ama de casa es lo peor que nos podría pasar. Ahora que lo estoy viviendo, me doy cuenta que en realidad hay mucho que hacer y trae consigo muchas satisfacciones, y eso que no tengo hijos.
Claro que probablemente lo disfruto más porque se que es temporal y que dentro de dos semanas estará de regreso en el mundo laboral. Pero creo que el trabajo de ama de casa sí es trabajo y aporta muchísimo a la familia. De entrada, el hecho de que una persona esté en casa y cuide los detalles de limpieza y alimentación del resto de la familia ayuda a mejorar la salud y la tranquilidad de las personas.
Ahora me doy cuenta todo lo que hacía mi mamá por nosotros cuando éramos niños y lo agradezco, no es cualquier cosa. El grave problema de la vida de ama de casa es que no se percibe como una actividad económica, cuando en realidad sí lo es. Hace no mucho oí que alguna organización feminista pedía que se incorporara el trabajo doméstico como una profesión y que se exigiera pagar un sueldo a quienes se dedican a ello. De esta forma, se dignificaría el trabajo doméstico y se haría con mayor interés. Además se garantizaría cierta libertad económica a las amas de casa que les permitiría además tener ahorros y hasta créditos.
Con la incorporación de las mujeres a la fuerza laboral, se ha empezado a pagar el trabajo doméstico, pero de formas distintas y muchas familias no evalúan completamente los costos y beneficios de ello. Por ejemplo, dependiendo del nivel socioeconómico de las familias, se paga por guarderías, niñeras, cocineras, escuelas, clases particulares, choferes, amas de llaves, servicio de limpieza, etcétera. En muchos casos, estas personas que resuelven los problemas domésticos mientras trabajamos no los realizan con el suficiente cuidado o interés, sotre todo cuando se trata de cuidado de niños. Además, muchas veces el gasto en este tipo de servicios sobrepasa los ingresos de alguno de los padres y bien podría hacerse de manera más eficiente por alguno de ellos.
Otro problema que se presenta en estos casos es que los padres que trabajan, viven con un sentimiento de culpabilidad relacionado con el hecho de no pasar suficiente tiempo con sus hijos. Por ello, cuando están con ellos, se dedican a complacerlos en absolutamente todo lo que los niños quieren. ¿A poco no han notado que ahora los niños son pequeños dictadores? Hoy en día cualquier padre que le niegue un juguete o castigue a un hijo es visto como un padre desconsiderado que no tiene compasión por sus hijos.
Definitivamente este post está lleno de observaciones subjetivas y sin mucho conocimiento de causa, puesto que no soy ama de casa ni madre, pero creo que el tema de la familia y la distribución de roles todavía no está definido y dista mucho de que exista un verdadero punto de acuerdo sobre cómo debe manejarse.

21.9.06

Recomendación ortográfica...

Me pidieron una recomendación sobre un buen libro de ortografía... a mi juicio personal, la mejor forma de tener una buena ortografía es leyendo. Sin embargo, alguna vez utilicé un libro llamado Ortografía Programada, de Wenceslao Ortega, editado por Mc Graw Hill. Excelente opción para practicar.

En Gandhi cuesta $176, el precio de lista (efectivo si se cobrara precio único) es de $185.

¿Precio único para los libros?

Mucho se ha discutido en los últimos días sobre la conveniencia de establecer un precio único para los libros. Esto es, se propuso desde hace aproximadamente un año, en la cámara de senadores, hacer una nueva Ley de Fomento para el Libro y la Lectura. El punto central de esta ley consiste en fijar un precio único para cada libro, es decir, un título determinado tendrá el mismo precio lo compres donde lo compres (esto incluye las compras por Internet, las compras en librerías especializadas y las realizadas en tiendas de autoservicio como Sanborns y Wal-mart).

Pese a la opinión negativa de la Comisión Federal de Competencia, en marzo pasado la ley fue aprobada por la cámara de senadores y sólo unas semanas después ratificada sin mayor discusión en la cámara de diputados. Sólo era cuestión de que el Presidente Fox la firmara y la publicara en el Diario Oficial de la Federación. Sin embargo, empezaron a pasar los meses y el presidente no la firmaba, por lo que empezó a notarse cierta preocupación, particularmente entre el gremio editorial y librero.

Finalmente, el pasado primero de septiembre, al iniciar la LX Legislatura, el presidente Fox decidió regresar la ley con ciertas observaciones, en particular con respecto a lo que toca al precio único de los libros. A raíz de esto, se ha hecho un debate sobre las ventajas y desventajas que presentaría dicho mecanismo. El día de hoy, se publicó una petición "unánime" para que se rechacen las observaciones hechas por el Ejecutivo y se vuelva a aprobar la ley. Este desplegado fue presentado por Asociación de Libreros Mexicanos AC, la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, la Asociación de Editores Mexicanos Independientes, Educal (red de librerías del Estado) y la Feria Internacional del Libro de Minería, entre otras instituciones relacionadas con la industria. Entre los argumentos que presentan para defender la ley comentan que "es indispensable para sanear el mercado editorial, democratizar la cultura, generar el acceso igualitario al libro, impulsar la creación de librerías y bajar los precios al consumidor." Sin embargo, a pesar de criticar duramente la postura de la Comisión Federal de Competencia, no han explicado con números y teoría responsable cómo es que esto se lograría gracias al precio único.

Los agentes que están a favor del precio único, en general argumentan que debido a las políticas de descuento que manejan los grandes almacenes y librerías, las pequeñas librerías se ven en desventaja para competir y por lo tanto cierran. Además, se dice que para conseguir otorgar grandes descuentos, las grandes librerías deciden reducir su acervo y conservar solamente los libros de mayor circulación, menospreciando aquellos que no forman parte de los llamados "bestsellers".

Es evidente que si se implementa el precio único en los libros, los compradores asiduos a la Librería Gandhi o la Librería del Sótano, encontrarán que los precios de los libros serán considerablemente mayores a los que solían encontrar. La propuesta primordial del precio único es que las librerías compitan en calidad y variedad de sus servicios y no en precios.

Todos estos argumentos parecen válidos a cualquier persona que no piense las cosas en términos de economista y sobre todo a todos aquellos que tienen alguna relación económica con el sector librero. Pero en realidad, en términos económicos, la aprobación de esta ley sería proteger negocios que se manejan con altos costos debido a su ineficiencia y que no pueden competir con las grandes librerías que manejan sus recursos de forma más eficiente. En pocas palabras, es obligar a los pocos consumidores de libros a pagar un subsidio para que las pequeñas e ineficientes librerías subsistan y evitar que los recursos invertidos en esas librerías se inviertan en bienes y servicios que puedan generar mayor agregado a la sociedad.

Aquí no quiero que se entienda que estoy en contra de que existan las pequeñas librerías, creo que efectivamente son necesarias y que es maravilloso entrar a una pequeña librería y que el encargado (que casi siempre es el dueño) te atienda y te aconseje a la perfección. Pero apunto, cada tipo de librería tiene sus consumidores específicos, hay algunos que buscan obtener el precio más bajo a como de lugar y no les importa que la librería no les ofrezca atención personalizada; y existen otro tipo de consumidores que prefieren, o no les importa pagar un poco más a cambio de tener un excelente servicio y buenas recomendaciones por parte del librero.

La Ley de Fomento para el Libro y la Lectura es una ley destinada a proteger a los productores y comercializadores de libros. Les facilitará la comisión de prácticas monopólicas absolutas (acuerdos de precios entre los productores, controles a la cantidad de producción, boicot a los nuevos entrantes, en fin). Mediante los registros de precios, se obligará a las editoriales y librerías a "repartirse el mercado existente" buscando el mayor beneficio para ellos. Evidentemente, buscarán formar una especie de club que sea muy selectivo para permitir la entrada de nuevos competidores que les obligue a reducir su nivel de ventas actual. ¿Porqué? Pues porque el hecho de que se establezca un precio único (que va a estar por encima del nivel de precios que vemos actualmente en la mayor parte de las librerías) no es la panacea que va a lograr que los mexicanos dejemos de leer sólo medio libro al año. Simplemente va a hacer que los que ya leemos, paguemos más y mantengamos abiertas las librerías de unos cuantos.
Creo que el problema de fondo en este caso, consiste en descifrar qué es lo que distingue al libro de cualquier otro bien comercializable. En principio se dice que es necesario proteger a la industria para evitar que desaparezca, debido a la gran importancia que tienen los libros como transmisores de valores, cultura y educación. Sí, puede ser... sin embargo, hay otras miles de empresas en el país que podrían argumentar que es de vital importancia mantenerse abiertas y que por lo tanto se debería promulgar una ley que las proteja y les ayude a mantener precios altos. ¿Por qué no?
En fin, al menos para mi, este es un tema que da para mucho, pero por eso, está todo con análisis microeconómico y análisis del sector, en mi tesis. En cuanto sea un documento terminado (espero que en un mes) estará a disposición de todo aquél al que le interese el tema. Todos los comentarios son bienvenidos.

18.9.06

Sabático

Hoy empiezo una nueva etapa. Tengo una infinidad de cosas por hacer y una gran oportunidad para volver a empezar y terminar ciclos. El viernes dejé mi viejo trabajo y hoy mi primer reto a corto plazo es terminar, por fin, mi tesis de licenciatura. Espero que sea sólo cuestión de un mes para volver al trabajo y que este "sabático" dure sólo ese tiempo.
Es increíble cómo la vida te va enrolando en cada vez más cosas y vas dejando de lado tantas cosas que tenías pendientes. Pienso aprovechar este mes al máximo, disfrutar mi tiempo personal y conocerme mejor, hace tiempo que no me dedico un espacio sólo a mi.

14.9.06

Grito yo, gritas tu, ¡GRITAMOS TODOS!

La ceremonia del "grito" de independencia de este 2006 pinta para ser toda una pachanga. En realidad es LA gran pachanga de la sociedad mexicana, y ahora, la han secuestrado.

Me parece completamente fuera de lugar que se utilice una de las pocas cosas que unen al país y lo identifican, precisamente para separarlo. Ahora resulta que vamos a tener que elegir con quién damos el grito.

A estas alturas lo que deberíamos hacer todos los mexicanos es simplemente no hacerle caso a ninguno de los dos, hacer que su intento de provocación simplemente termine entre ellos dos. Yo sé que es mucho pedir que no llegara nadie al zócalo y nadie viera el grito por televisión. Es más, yo lo voy a ver. Pero de verdad no es justo que hasta en esta tradición la política tenga que venir a separar y confrontar a los mexicanos.

El lado positivo: es una fecha que finalmente obligará a que se tomen acciones y se retire el plantón de Reforma. Estoy convencida de que regresarán al Zócalo y probablemente los tengamos ahí durante meses o años en una especie de república alternativa que mida unos cuantos metros cuadrados; pero ahí estorbarán menos.

En fin, mi propuesta es que todos gritemos porque queremos a México y queremos que TODOS, volvamos a vivir como amigos y hermanos. No debemos permitir la polarización y hacer que ese grito de dos "presidentes" se convierta en el grito de 100 millones de mexicanos al unísono.