10.10.06

AICM

Ayer por la tarde fui al aeropuerto a recoger a ciertos viajantes que venían de Madrid por Aeroméxico. Conociendo esta ciudad, decidí salir de la Colonia del Valle una hora con quince minutos antes de que aterrizara el avión. Para mi sorpresa, llegué a mi destino sólo 12 minutos después de haber arrancado mi coche. Con toda calma busqué un lugar para estacionarme, mismo que terminó siendo bastante lejos de la entrada, pero no tenía prisa. Caminé con calma por nuestro cada vez más remodelado aeropuerto y en vista que tendría que esperar, compré una revista y un café y me senté a esperar. A la hora que aterrizaba el avión, ya había yo terminado con mi café y me había aburrido de la revista, así que decidí bajar a la zona de espera a dar una vuelta y observar a la gente. Siempre me ha gustado la dinámica de la gente en el aeropuerto, todo el mundo tiene alguna razón muy clara para estar ahí. Se puede encontrar gente que está cansada de su viaje, otros que están nerviosos por volar, gente aburrida por la espera, otros más ansiosos esperando la llegada de algun ser querido, algunos corriendo porque se les hace tarde, en fin.
Decidí acudir al mostrador de información en el que amablemente me informaron (previa discusión con algunas personas que decidieron no hacer fila) que el avión ya había aterrizado y no debían tardar en salir los pasajeros. Así que me acerqué al área de recepción... ahí acompañada de un sinnúmero de personas con letreros de bienvenida, me dispuse a esperar. Una hora con 15 minutos después, empecé a preocuparme: mis familiares no salían. Regresé al mostrador de información y ahí me informaron, erróneamente, que los pasajeros habían terminado de salir hacía 34 minutos. Empezaron unos minutos de preocupación pensando que no los había visto y probablemente se habían ido en un taxi. Decidí esperarlos un poco más, ya sentada en las mesas del restaurante que se encuentra a un costado de la salida y los alcancé a distinguir a través del cristal que aísla la zona de aduana. Me tranquilicé, pero empezó a molestarme el tiempo que transcurrió entre que su avión aterrizó y el momento en que efectivamente lograron salir: una hora y media en total. Después a pagar el estacionamiento, 132 pesos por algo menos de 3 horas. ¡Menos mal que no tardaron más tiempo en salir!
Afortunadamente, llegaron con bien, pero comprobé que por más remodelación que le hagan a nuestro aeropuerto, nada será suficiente para su eficiente funcionamiento. El que fue el gran proyecto inicial del gobierno foxista, se vio truncado por problemas políticos que parecieran a la vez complejos y realmente simples. Nos quedamos irremediablemente con un aeropuerto insuficiente y mal organizado que a pesar de las ampliaciones y remodelaciones no es suficiente para darle servicio a esta gran urbe que cada día viaja más y demanda mejores servicios.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Una pregunta tonta...¿qué es el AICM? Nos podrías explicar. Otra cosa, ¿tienes familiares españoles? Platicanos de tu experiencia como inmigrante española. ¿Qué se siente vivir en otro país?
Saludos
Fabiola

Anónimo dijo...

AICM es Aerpouerto Internacional de la Ciudad de México...

Anónimo dijo...

Gracias Artemisa...
Me gusta mucho tu blog porque tu si escribes casi diario y respondes las preguntas que se te hacen.
Por ejemplo Nieves aún no responde en qué casos está bien decir gentes.

Gracias y felicidades por sus blogs.
Fabiola

Mari Nieves dijo...

Una disculpa, no he tenido tiempo. Es correcto decir gentes cuando se habla de distintos grupos de gente. En la antigüedad, cuando se organizaban las tropas para la guerra, éstas se conformaban de los distintos grupos de personas según su oficio, así que se reunían las gentes, que se conformaban por la gente de cada gremio.
En cuanto a lo de AICM, lo siento, fue un error no aclarar el significado de las siglas en el texto.

Anónimo dijo...

Hola Nieves:

Disculpame, pero ahora sí no demostraste tener conocimientos de ortografía. La palabra gentes simple y sencillamente no existe. Y lo puedes comprobar en la página www.rae.es en donde se encuentra el diccionario de la Real Academía Española.
Ahora sí nos fallaste...
Saludos y felicidades por tu Blog.
Artemisa
(La del Golfo, no la del Olimpo)
Besos

Mari Nieves dijo...

Artemisa del Golfo,
Te suplico que busques cualquier plural en la Real Academia y compruebes que no existen.